No tengan miedo por mí

Querida mamá, querido papá.
Hay algo que quiero decirles.
Soy Trans.
Y por ello, en esta carta les pido:
Por favor, no se asusten por mí cuando la gente me señale en las calles.
No duden ni flaqueen cuando el sacerdote les diga durante la misa que no hay un lugar en el cielo para los que son como yo.
No sean ingenuos y no crean las palabras de aquellos que aseguran que nunca seré amade por alguien.
No me sentencien en sus pensamientos, creyendo que moriré en soledad e infeliz por la manera en la que me he identificado.
No se llenen de miedo cuando vean esa noticia que comunica que han asesinado a una persona más por identificarse con un género distinto al que le fue asignado.
No me aparten de su lado ni me olviden en las cenas navideñas; dejen mi silla en la mesa y permítanme volver a casa.
No piensen que las personas trans debemos llegar solamente a los 35 años de vida.
No aten en su memoria a la persona que fui en el pasado; permítanme formar parte de su vida en el ahora.
No me maten en sus corazones por confesarles mi verdad.
Soy consciente de lo difícil que es la vida de aquellos a los que la sociedad considera diferentes. Si fuera tan fácil, desearía no pasar por nada de eso.
Por el rechazo,
la indiferencia,
la incomprensión,
el señalamiento,
la burla,
la discriminación,
la violencia,
el insulto,
la incertidumbre ,
el odio injustificado,
o el temor por mi vida.
Pero me canséde vivir ocultando quién soy.
De vivir con miedo.
De vivir aterrade.
De habitar con una pesada máscara encima.
De dormir encadenade a un cascarón de persona que ni siquiera es feliz.
Me cansé de esconderme en los pedazos que cubren mi propia piel. Los oídos se me taladran cuando escucho que me llaman por ese nombre que, aunque parezca conocido, en mi cabeza no logro ser capaz de reconocer como mío.
Escuchen; sigo siendo su sangre. No pido que olviden quién fui alguna vez, sino que en el presente me acepten y me reconozcan.
No teman por que otros no me amen; juro que con el amor de ustedes me bastará.
No me dejen de lado y no se olviden de pronunciar mi nuevo nombre, porque así encontraré valentía para enfrentarme a todo el que diga que no tengo derecho de estar aquí.
Así que sepan que, a partir de hoy, arrancaré los temores de mi ser y me lanzaré a un mundo que elijo vivir siendo yo.
¡Que sí, que soy Trans!
Continúen amándome, continúen haciéndose llamar mis padres; no dejen de mirarme a los ojos con su mirada llena de amor y, sobre todo: por favor, no tengan miedo por mí.