Casi un cuarto de siglo

Variaciones sobre J. Brainard
1. Me acuerdo de que nací meses antes de lo esperado, y según me dicen, cuando llegué a casa, mi hermana mayor le dijo a mis padres que si podían ponerme zapatitos para que jugara con ella.
2. Me acuerdo de que siempre fui más de hacer amigas (y las que hice aún lo son).
3. Me acuerdo de que mi mamá me restringió ver las películas de Barbie por haber desarrollado una obsesión.
4. Me acuerdo de David Bowie en Laberinto. Vestía unos mallones de tela spandex que dejaban ver todo su bulto.
5. Me acuerdo de ver, en primera plana de La Jornada, el nudismo masivo en el Zócalo, fotografiado por Spencer Tunick.
6. Me acuerdo de que hice ligero exhibicionismo en el vestidor de hombres, cambiándome para la clase de Karate, y mis bullies —que también tomaban clase— reaccionaron como si hubiera abierto yo la Caja de Pandora.
7. Me acuerdo de escoger ser Flora, de Club Winx, cuando mis amigos querían ser Wolverine, Goku, Batman, Luffy, el Master Chief y Spider-Man mientras jugábamos a las peleas. Jamás lo cuestionaron. Gracias.
8. Me acuerdo de cuando mi prima segunda y mi hermana me maquillaron y me pusieron una peluca roja de plástico.
9. Me acuerdo de que mi hermana fue a ver a los Jonas Brothers y yo vi El Cascanueces. Con los años yo me alocaría por los conciertos y ella por el ballet.
10. Me acuerdo de levantar mi mejilla con un visitante a la hora de despedirse; esperaba un beso. Sólo logré crear un momento incómodo y sentir mucha vergüenza después, porque los hombres no se despiden así.
11. Me acuerdo de cuando hice ver a mi nana las cinco temporadas de Sailor Moon, sin importar el doblaje, cada martes que venía a cuidarnos.
12.Me acuerdo de la escena de "I Want You (She's So Heavy)" en Across The Universe. Allí me juré que no iría al servicio militar. Para cuando me tocaba, tenía razones más políticas para sostener mi rotundo No. Aún así, lloré demasiado por mi abstención.
13. Me acuerdo de una vez que estaba triste y le dije a una amiga que necesitaba un consolador sin saber lo que era.
14. Me acuerdo de cuando, cerca del 28 de junio de algún año menor a 2010, fuimos a celebrar un cumpleaños por la Zona Rosa y mi tío nos cambió de banqueta para no cruzarnos con los gays.
15. Me acuerdo de cruzar las piernas mientras conversaba con las mujeres de la familia en casa de mi tía, en Querétaro.
16. Me acuerdo de los medios que debatían si Lady Gaga era hermafrodita.
17. Me acuerdo de lo tenso que se ponía el ambiente cuando llegaba mi tía trans, Irina, a las reuniones familiares.
18. Me acuerdo de "Born This Way" y cómo pensaba que revolucionaría el mundo. Si bien no dudo que lo haya hecho, ahora sostengo que ha causado más daño que bien. Tan vacío como decir "love is love".
19. Me acuerdo de hacer los tests de la PorTi en el recreo, con las chicas.
20. Me acuerdo de que los hombres deben ser feos, fuertes y formales; no pueden ser bonitos. Sin embargo, Justin Bieber lo era.
21. Me acuerdo de los videos del beso entre Gerard Way y Frank Iero —miembros de My Chemical Romance— del 28 de julio de 2007 en el Projekt Revolution Tour, y la subsecuente pelea en el escenario, el 22 de agosto del mismo año.
22. Me acuerdo de cuando no quería ser Benito Juárez en la Feria de Ciencias y Humanidades en primaria. En cambio, quería ser una señorita de la corte de Maximiliano de Habsburgo, como mi crush de entonces, que se veía hermosa con su pomposo y brillante vestido azul.
23. Me acuerdo de cuando dibujé un aparato reproductor femenino color morado en la viñeta de la semana del taller de sexualidad. Una premonición.
24. Me acuerdo de que, en la programación de VH1, luego de That Metal Show venía RuPaul's Drag Race. Ahora me cansan los realities de drag, pero entonces festejé la victoria de Raja.
25. Me acuerdo de cuando la mamá de mi amiga le tapó los ojos a su hermano pequeño durante la escena de sexo en Amanecer Parte Uno.
26. Me acuerdo de la salida del concierto de Selena Gomez & The Scene en 2012. Quería una playera que era como un collage de doodles; no la compré porque me insistieron que su corte era de mujer.
27. Me acuerdo del verano entre primaria y secundaria, cuando supe que la pubertad cambiaba los órdenes de juego y que nada volvería a ser igual.
28. Me acuerdo de que, cuando se hablaba de perforaciones, si escogías la oreja derecha, era motivo de burla y emasculación.
29. Me acuerdo del catorceavo episodio de la tercera temporada de Glee. Blaine canta "Cough Syrup" de Young The Giant mientras Dave Karovsky, el bravucón jugador de americano, intenta quitarse la vida porque lo sacan del clóset como homosexual. A la fecha lloro.
30. Me acuerdo de que “corría como niña”.
31. Me acuerdo de Ludovic, de Mi vida en rosa, escondida en el refrigerador con intenciones de suicidarse.
32. Me acuerdo de la vez que mi abuelo, desde la ventana del coche, casi le compra boletos de Madonna para esa misma noche a un revendedor afuera del Foro Sol.
33. Me acuerdo de que se separó mi banda favorita y me tuve que hacer fan de Girls' Generation para no pensar en ellos. Mi bias era Jessica, que dejaría la agrupación año y medio después.
34. Me acuerdo de El chico de los CD's y los videos de pruebas Larry.
35. Me acuerdo de cuando nos pusieron a ver Los chicos no lloran en Formación Cívica y Ética, y pensaba que algo tenía que ver con The Cure.
36. Me acuerdo de una tarde sabatina donde le di una hojeada a ¡Mujercitos!, de Susana Vargas ––un libro recopilatorio de fotografías publicadas en la morbosa revista Alarma––, porque estaba entre las novedades de la librería Rosario Castellanos.
37. Me acuerdo de que las T.a.t.u. admitieron haber sido un acto por dinero y shock mediático. Una de ellas dijo que ser gay era antinatural.
38. Me acuerdo de cuando, el 28 de diciembre de 2014, un tráiler arrolló a Leeah Alcorn en la interestatal, setenta y un horas después de publicar una carta de suicidio en su blog donde exhoneraba que su muerte debía significar algo. @lazerprincess, te aseguro que me significó a mí.
39. Me acuerdo de cuando toda la familia estaba en Brasil para Navidad y se me ocurrió salir del clóset. Quería causar una escena. Al final no lo hice.
40. Me acuerdo de un genio chileno de apellido Lemebel, y de la vez que besó a Joan Manuel Serrat.
41. Me acuerdo de cuando, en tercero de secundaria, me tocó escribir un ensayo sobre por qué era importante legalizar el matrimonio homosexual, pues aún se disputaba el sí y el no en el sistema legal de un país vecino.
42. Me acuerdo del vídeo musical de “Girls Like Girls”, de Hayley Kiyoko.
43. Me acuerdo de cuando toda una generación de secundarios cantó "Puto", de Molotov, durante su fiesta de graduación. Y si bien fue divertido saltar hasta cansarse, algo nunca se sintió bien.
44. Me acuerdo de la emoción por el cierre de la trilogía de videos musicales de Troye Sivan para promocionar Blue Neighborhood. "Talk Me Down" se llama la canción. Fue devastador.
45. Me acuerdo de los mil géneros muertos de Tumblr. Los MOGAI. Gente sobre-especificando sus identidades. Algunas fueron: Xenogénero, Kantogénero, Pornogénero, Somniogénero, Cosplaygénero y Género vacío. Hay más de 200, cada uno con sus pronombres y límites. Una muestra de la necesidad de ser validade.
46. Me acuerdo de que la Mujer Maravilla nació del bondage y de una relación poliamorosa bisexual.
47. Me acuerdo de Sueño en otro idioma.
48. Me acuerdo de que, durante los créditos de Llámame por tu nombre, sólo estábamos una pareja gay y yo en un mar de lágrimas sin poder, ni querer, pararnos de nuestros asientos.
49. Me acuerdo de Robbie Skinner, alias Cavetown, que lanzó el álbum Lemon Boy de manera independiente, y de cómo sus doce canciones se volvieron un rito de paso.
50. Me acuerdo de la primera vez que quise acercarme a Judith Butler. No entendí nada.
51. Me acuerdo de cuando el feminismo radical me hizo odiar mi cuerpo porque era un arma de eterna violencia que en cualquier momento se podía detonar.
52. Me acuerdo de la Respuesta a Sor Filotea y De Profundis. Dos textos tan distantes como cercanos entre sí.
53. Me acuerdo de una drag queen de nombre Petunia que, aún cuando no se producía, tenía complejo de Regina George.
54. Me acuerdo de que la bandera del orgullo era "la bandera del evento" en el segundo concierto solista de Harry Styles en México, según los vendedores ambulantes.
55. Me acuerdo de Salvador Novo cada que camino la calle que lleva su nombre. Recuerdo que por él existe uno de mis teatros favoritos de la ciudad, La Capilla, pero jamás olvido que se codeaba con Díaz Ordaz, como muchos otros intelectuales de entonces.
56. Me acuerdo de ver a Lyn May en persona durante mi primera marcha del orgullo.
57. Me acuerdo de encontrar a mi papá con su novia durante un tramo de la marcha y sentir eterno agradecimiento.
58. Me acuerdo de "Glass Vase, Cello Case" de Tattle Tale al final de But I'm a Cheerleader, y de que no está en ninguna plataforma de streaming.
59. Me acuerdo de mi época de tirantes y corbatas de moño.
60. Me acuerdo de que Morrissey cree saber cómo se sentía Juana de Arco y me hierve la sangre.
61. Me acuerdo de leer en un foro de internet que Audrey Hepburn no era un ícono gay porque, a diferencia de Britney Spears o Judy Garland, ella era demasiado pura. Ahí me di cuenta de la misoginia detrás de mucha de la cultura homosexual.
62. Me acuerdo del profesor de economía que me sacó del clóset con tal de tener un ejemplo de opresor-oprimido a su disposición didáctica. Luego me dijo que para qué luchar si ya todo se había desvirtuado. Me cayó en el hígado.
63. Me acuerdo de que, cuando fuí a Dallas, me hospedé en el distrito LGBTQ+ friendly, Oak Lawn, sin siquiera saberlo. Me entusiasmé al darme cuenta.
64. Me acuerdo de que jamás he pisado La Puri.
65. Me acuerdo de la primera vez que ví un video-ensayo de Contrapoints.
66. Me acuerdo de "You Need To Calm Down", la perfecta palmada auto-congratulatoria en el hombro.
67. Me acuerdo de que John Cameron Mitchell cantó a Silvio Rodríguez mientras presentaba en México las canciones de Hedwig & The Angry Inch. El precio de los boletos hizo imposible asistir al concierto. Cuando cantó gratis en el Zócalo, por el Pride, estaba en casa sin chance de salir, por COVID.
68. Me acuerdo de cuando até cabos en la pandemia y supe que mis profesores de universidad vivían juntos.
69. Me acuerdo del monólogo de La Agrado en Todo sobre mi madre.
70. Me acuerdo de haber cambiado mis pronombres por primera vez.
71. Me acuerdo de cuando pensar en Harry Potter no era sinónimo de terfismo.
72. Me acuerdo de Cruising, un podcast de crónica que rescata la memoria viva de los bares lésbicos en peligro de extinción de Estados Unidos. También de State of Grace, una serie documental que explora la relación cristianismo-diversidad por el camino del “Bible Belt”. Dos proyectos que me acompañaron durante la pandemia.
73. Me acuerdo de que, probablemente, John Lennon le escribió “You've Got To Hide Your Love Away” a Brian Epstein, su manager y amigo, que murió por sobredosis el 27 de agosto de 1967.
74. Me acuerdo de Félix González-Torres y su pieza sin título, pero subtitulada Retrato de Ross en L.A. Consiste en un monte de caramelos macizos de colores en una esquina del Art Institute of Chicago. El montecito pesa 79 kilogramos y los visitantes son invitados a tomar un caramelo, volviéndose así cómplices de la muerte de Ross por VIH-SIDA que busca representar la obra. El quitar un dulce implicaría entonces succionar la vida de Ross.
75. Me acuerdo de SOPHIE, de sus ganas de ver la luna y de su mantra sobre el bienestar del llanto.
76. Me acuerdo cuando leí El vampiro de la colonia Roma, de Luis Zapata, por primera vez.
77. Me acuerdo de Ojos que da pánico soñar. El read a Monsiváis que resalta la vigencia de José Joaquín Blanco ante la asimilación consumista... ¡En 1979!
78. Me acuerdo de ser ególatra, fría, tumultuosa. De quebrarme como frágil mariposa y construir, yo misma, mi anatema.
79. Me acuerdo de revisar la obra de Nahum B. Zenil en clase. Después, en Xalapa, ví un tríptico suyo que, con velcro, asume intercambiables una vulva y un pene en un óleo central de unas piernas abiertas. La obra se llama Juego de Dioses y tiene todo el sentido del mundo. Me cambió la vida.
80. Me acuerdo de que lloré con La mujer pantera (la original) y me sentí cerca de los protagonistas de El beso de la mujer araña, de Puig.
81. Me acuerdo de la primera vez que usé falda en la cena de fin de año.
82. Me acuerdo de Venus Xtravaganza. Salve María su memoria.
83. Me acuerdo de cuando se inauguró el baño neutro en mi universidad.
84. Me acuerdo de enterarme de que en Argentina las fiestas del orgullo LGBTQ+ se realizan en Noviembre por el aniversario de la fundación de Nuestro Mundo, el primer intento de organización de una colectiva homosexual en el país. A veces quisiera que también fuera así en México y dejáramos de ceder ante la influencia de Estados Unidos que respira en nuestra nunca cada vez más fuerte.
85. Me acuerdo de la intuición músical y del metrónomo interno que me permitió disfrutar mi sexualidad (por primera vez en años) mientras sonaba "If I Believe You", de The 1975. Dejé de tener miedo. Como bien diría Enrique Iglesias: una experiencia religiosa.
86. Me acuerdo de que, del otro lado del Atlántico, dos días después de mi cumpleaños, un par de adolescentes le arrancaron la vida a Brianna Ghey, una joven trans de 16 años. Todo a plena luz del día.
87. Me acuerdo de que viajé a Buenos Aires y hacía calor como si hubiera llegado a Acapulco.
88. Me acuerdo del papá que acompañó a su hije a oír la radionovela del Archivo de Memoria Trans al antes llamado Centro Cultural Kirchner. Éramos sólo nosotres tres en la sala.
89. Me acuerdo del 8 de marzo de 2023. Una marcha por toda la Avenida de Mayo. Oír pronombres neutros en medio de una lucha feminista fue impactante. También ver una fiesta a las puertas del Congreso y preguntarme, ¿hasta cuándo en casa nos sería posible festejar?
90. Me acuerdo de cuando Claudia Rodríguez le citó a Marlene Wayar un fragmento de Cuerpos para odiar durante una entrevista. Decía: "Las palabras me torcieron, se transformaron en fuerzas arrasantes que borraron toda mi memoria. Antes, para mí, la infancia no existió. En mí cada instante era presente sin un antes y un después hasta que en la escuela me gritaron ¡Tereso!, ¡Colipato!, ¡Maricón!". Marlene le respondía "Guau...". Yo expresé lo mismo.
91. Me acuerdo de cuando iba para la estación Villa Lynch en la Línea Urquiza de los trenes de Buenos Aires y una señora y yo nos miramos de reojo, reímos y sonreímos por leer a Camila Sosa Villada al mismo tiempo, en el mismo vagón en movimiento. Yo leía Soy una tonta por quererte; ella, Las malas.
92. Me acuerdo de cuando, en el bar y centro cultural Tribu Mostra, presencié la boda de les amigues de une amigue y todes coreamos "Mujer contra mujer", de Mecano, mientras se daban su primer beso como matrimonio.
93. Me acuerdo de Casa Brandon. Su gente, sus eventos y su música. Un hogar para la trasnochada en el cono sur. Todo eso que sentí por años y jamás iría a encontrar.
94. Me acuerdo de Susy Shock y su Yo, monstruo mío.
95.Me acuerdo que volví a mi país siendo otra.
96. Me acuerdo de pedir mis cafés a diferentes nombres por un ratito de euforia antes del boicot a Starbucks. Aún conservo los vasos.
97. Me acuerdo de una chica llamada Wendy que ganó un reality de televisión abierta y se convirtió en la figura trans más prominente del país, al menos por un rato. También de que su victoria fue controversial entre la comunidad.
98. Me acuerdo de cuando se difundió la noticia de la muerte de Ociel Baena. Descansa en poder, magistrade.
99. Me acuerdo de que, durante los primeros quince días de 2024, se hablaba de una suma de cinco transfeminicidios en mi país, que ahora son más de cincuenta. También de que en mayo, el atentado lesbofeminicida en Barracas sucedió en la misma ciudad que me hizo sentir extremadamente libre el año anterior.
100. Me acuerdo de que aún debo gritar: ¡Justicia!
¿Tú de qué te acuerdas?